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Reseña del libro "Una Economía Solidaria para Costa Rica"

Presentamos la reseña que el Dr. Rafael Arias gentilmente ha realizado con ocasión del libro publicado por Jorge Arturo Chaves y Óscar Alberto Segura.

 

UNA ECONOMIA SOLIDARIA PARA COSTA RICA

Rafael Arias Ramírez,

Profesor universitario

Costa Rica, 6 de junio de 2012

He recibido el privilegio que los autores me han otorgado de referirme a su obra, que lleva como título el mismo de esta reseña. Una Economía Solidaria para Costa Rica es una contribución de enorme valor para el análisis y reflexión en torno a la necesidad de pensar en un sistema económico que contemple como su fin primordial el bienestar del ser humano. Estamos ante un planteamiento de profunda raíz filosófica y humanista que recupera la aspiración del bien común (bonum commune), cimentado por los principios éticos de la solidaridad, la libertad y la justicia.

F-PORTADA FRENTEA través de sus planteamientos teóricos y filosóficos los autores nos introducen en un tema que ha venido ganandorelevanciahistórica, particularmente en el contexto de crisis en el que se encuentra el sistema económico mundial vigente y la corriente teórica principal que lo sustenta. La pregunta de si es posible pensar en un sistema económico con reglas de juego y valores diferentes a la racionalidad instrumental del interés individual, de la eficiencia economicista, de la ganancia monetaria y de la competencia inescrupulosa; es planteada y abordada con gran éxito en la obra.

Otra economía, orientada por el interés y la acción colectiva en la asignación y distribución de los recursos, no solo es posible sino una condición sine qua non para la sostenibilidad y sustentabilidad para un desarrollo centrado en la gente y en su bienestar. Un desarrollo que promueve las libertades, los derechos y las capacidades de las personas, lo cual implica también el imperativo categórico del buen gobierno. Este es el imperativo que nos propone el Premio Nobel de Economía Amartya Sen (2001), la política del gobierno debe ser una que fortalezca la libertad en un marco de justicia y equidad. Los autores nos exhortan respecto a la importancia de corregir las prácticas políticas y económicas que confunden los medios con los fines. Nos enfatizan la necesaria ruptura con una visión reduccionista del desarrollo medido por algunos agregados económicos, para en su lugar concebir el “desarrollo como libertad” desde una perspectiva multidimensional e inclusiva, que rescata la redistribución justa y equitativa de la riqueza en un marco jurídico-institucional que promueva y salvaguarde los derechos individuales y colectivos, la generación de oportunidades y la creación de capacidades de las personas y comunidades.

Los autores nos llaman la atención sobre los mecanismos desestructurantes asociados con un estilo de desarrollo que en lo económico ha reproducido la heterogeneidad y desarticulación de la estructura productiva, lo cual se refleja en las desigualdades y asimetrías que persisten tanto a nivel regional como sectorial. En lo político, la creciente incapacidad institucional y de conducción política han sido el rasgo común de los gobiernos de las últimas tres décadas, incapaces de diseñar e implementar una política pública ampliada que contemple programas estratégicos de creación de capacidades de las personas, de las familias y de las comunidades; con el fin de reducir sostenidamente la pobreza, promover empleos productivos y mejorar la distribución de la riqueza producida.

Una Economía Solidaria para Costa Rica nos ofrece no solo una aproximación teórica a las limitaciones del modelo de desarrollo impulsado por el país en las últimas tres décadas, sino que nos abre la vía a un camino trazado hacia otra economía. Otra economía compuesta por distintos sectores y organizaciones de la más diversa índole, que están promoviendo y llevando a cabo acciones colectivas (de elección social) en procura de consolidar relaciones sociales de producción e intercambio basados en la cooperación, en la innovación social y en la solidaridad entre los distintos miembros de la comunidad.

Desde el desarrollo de capacidades productivas solidarias, a través de la creación y consolidación de asociaciones y cooperativas de productores, de una creciente articulación de redes sociales que incluyen a Organismos No Gubernamentales, organizaciones de base y comunales y proyectos de investigación y de acción social en universidades públicas; la economía solidaria ha demostrado su potencial de crecimiento y consolidación en distintos países. Para el caso particular de Costa Rica, los autores documentan una serie de experiencias y de esquemas de organización de economía solidaria, las cuales refuerzan la capacidad y el potencial que distintos sectores de la economía costarricenses tienen para consolidar un sector económico dinámico y alternativo que ponga la equidad y la justicia en el centro de su acción colectiva.

Finalmente, quiero reiterar mi agradecimiento a los autores, por quienes tengo una gran admiración personal y respeto intelectual. Sin duda alguna, la contribución que hacen con esta obra nos llega en un momento muy oportuno para reflexionar y proponer una sociedad más justa, equitativa y solidaria. Una sociedad que no solo es posible sino que debe ser la razón de ser de nuestra existencia.


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